«A beginning is a very delicate time».

—Princess Irulan (Dune, 1984)

Trad.: “Un principio es un momento muy delicado”.

Sin duda lo es, y además este principio ha tardado en llegar bastante más de lo que creímos.

DE MADRID A MADRID EN 365 DÍAS

Tras 4 años viviendo en el Reino Unido, el 15 de junio del 2016 mi pareja y yo empezamos desde Madrid un viajecito de un año alrededor del mundo. Lo que habíamos planeado hacer en un par de años: ahorrar el dinero suficiente y mejorar nuestro incipiente inglés de escuela oficial, nos llevó el doble y aún así no estábamos seguros, pero había que dar un paso adelante o nos quedábamos atrapados esperando el momento perfecto de hacer las cosas, ese que nunca llega.

Selfie en Uluru
Cargándonos de energía positiva en Uluru (Northern Territory, Australia)

Así que planificamos lo mejor que supimos todo el viaje que queríamos hacer, los lugares que nos parecía esencial visitar, también los secundarios, hicimos un presupuesto lo más detallado posible, apartamos con tanta tristeza como determinación lo que veíamos que no nos llegaba por tiempo o por dinero, dejamos nuestros respectivos trabajos, cogimos nuestras cámaras, dijimos aquello de “see you later, alligator” y aprendimos… que, como dice la canción, los ingleses contestan: “after a while, cocrodile!”

Iniciamos un viaje que empezó en un sueño en el que mirábamos más allá del horizonte y que al despertar nos tuvo entretenidos 365 días, hasta que nos sentamos a tomar un bocadillo de calamares y una cervecita allí mismo en el aeropuerto, de vuelta en Madrid.