Cada vez viajamos más, cada vez somos más viajando. Lo que a nosotros, cuando somos turistas, nos parece un destino imprescindible, un lugar icónico que no podemos dejar de visitar porque así nos lo han recordado cuarenta mil veces en las guías de viaje o en cualquier medio donde busquemos información, puede convertirse no solo en una molestia para la gente que lo habita, sino en una auténtica pesadilla día sí, día también.

Es el caso de la, parece que para desgracia de sus vecinos, bonita y colorida Rue Crémieux en París. Esta pequeña calle, situada cerca de la Estación de Lyon y rodeada por numerosos hoteles, es frecuentada por turistas ávidos de conseguir la foto o el vídeo perfectos.

“Durante el fin de semana hay 200 personas debajo de nuestras ventanas. Estamos sentados a la mesa y la gente está ahí mismo haciéndose fotos”. Se queja Antoine, vicepresidente de la asociación de vecinos.

Las molestias, en forma de ruidos, música alta, voces e incluso actuaciones en grupo, son mayores por la noche y los fines de semana, tanto que el hartazgo ha llevado a sus vecinos a formar una asociación y solicitar al ayuntamiento el cierre de la calle, al menos durante esos períodos.

Destino para lucir en Instagram

Parte del problema viene del éxito de la Rue Crémineux en Instagram, donde bajo el hashtag #ruecremieux se encuentran ya más de 30.000 posts y, desde hace un tiempo, parte de ellos son de la cuenta que los propios vecinos han creado, @clubcremieux, para denunciar con fotos y vídeos lo que se encuentran cada día en la misma puerta de sus casas.

“Se ha convertido en el infierno”. Suspira Antoine…

No vale todo para conseguir la foto perfecta.

Fuente: franceinfo Vía: S Moda